La micro amarilla

El sistema de transporte público de la ciudad de Santiago entre los años 1991 y 2007 se caracterizó por un intento estatal de homogenizar, regular  y ordenar el caótico sistema de transporte que lo predecía, pintando los microbuses de color amarillo con techo blanco. La norma de uniformarse bajo un sólo color se respetó, sin embargo las arraigadas costumbres del gremio se mantuvieron intactas decorando sus vehículos con vistosos letreros de los recorridos, calcomanías con mensajes hacia los pasajeros, bocinas extravagantes, figuras religiosas, entre otras innumerables personalizaciones y expresiones de cariño de los choferes por su fuente de trabajo.

El sistema de transporte público de la ciudad de Santiago entre los años 1991 y 2007 se caracterizó por un intento estatal de homogenizar, regular  y ordenar el caótico sistema de transporte que lo predecía, pintando los microbuses de color amarillo con techo blanco. La norma de uniformarse bajo un sólo color se respetó, sin embargo las arraigadas costumbres del gremio se mantuvieron intactas decorando sus vehículos con vistosos letreros de los recorridos, calcomanías con mensajes hacia los pasajeros, bocinas extravagantes, figuras religiosas, entre otras innumerables personalizaciones y expresiones de cariño de los choferes por su fuente de trabajo.

Nuestro logo fue obra del ilustrador fiestoforo y cuando tuvimos que pensar en la imagen que cobijaría nuestro negocio no dudamos en que sería una “micro amarilla” como un  merecido homenaje a ese humilde pero amable servicio.